LO QUE HA DICHO LEOCADIA ES MUY FUERTE 😱 NADIE REACCIONA || CRÓNICAS de #LaPromesa #series
Hay momentos en “La Promesa” que sirven para entender no solo una trama, sino toda una época. El reciente discurso de doña Leocadia de Figueroa ante el “trÃo maligno” (formado por ella, el Capitán Lorenzo y un incómodo Ciro) es una clase magistral de estrategia. En un contexto donde la mujer carecÃa de independencia legal y económica, Leocadia ha revelado la regla de oro que ha regido su existencia: el control absoluto a través de la falsa sumisión.
1. “Valemos mucho más”: El dardo de Leocadia

Todo comienza con la provocación de Lorenzo, quien desprecia la idea de que las mujeres valgan tanto como los hombres. La respuesta de Leocadia es demoledora: “No… valemos mucho más”. Con esta frase, no solo desafÃa el ego del Capitán, sino que redefine el concepto de poder. Para ella, la igualdad es una “idea disparatada” porque aspira a poco; ella no busca ser igual al hombre, busca manejarlo como a una marioneta.
2. La Estrategia del Terreno Propio
El núcleo del discurso de Leocadia es la manipulación psicológica: llevar al marido (o al hombre de turno) al terreno propio, asegurándose de que él sienta que es quien se impone. Según ella, la autoestima masculina es “demasiado débil” como para soportar una confrontación directa.
Esta es la radiografÃa perfecta de cómo ha operado Leocadia durante toda la serie. Nunca ha necesitado gritar para que Alonso, Cristóbal o incluso el propio Manuel terminen haciendo su voluntad. Su poder es silencioso, calculado y, por tanto, mucho más peligroso. Ella no rompe el orden establecido; lo usa a su favor para que los “necios” crean que cumplen sus propios deseos cuando, en realidad, ejecutan los de ella.
3. Choque Generacional: Julieta vs. Leocadia
La escena también pone de relieve el conflicto entre dos formas de entender la libertad:
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Julieta: Representa la modernidad, el choque frontal, el trabajo directo con Manuel y la toma de decisiones sin filtros. Es la libertad que pide paso a gritos.
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Leocadia: Representa la vieja escuela de la aristocracia, donde el cambio se hace desde dentro, con paciencia y “pasando al hombre por el aro” sin que este se dé cuenta. Para Leocadia, la impetuosidad de las jóvenes es un error táctico que solo genera resistencia.
4. Un Reflejo de 1917
Más allá de la ficción, este alegato es un testimonio de la supervivencia inteligente de la mujer a principios del siglo XX. En una España donde el voto femenino era un sueño lejano, la influencia se ejercÃa en los pasillos, en las cenas y en las conversaciones de alcoba. Leocadia no es una heroÃna feminista moderna, es una mujer de su tiempo que ha entendido que, en un mundo de lobos, la mejor forma de mandar es siendo el cerebro que dirige el ataque desde la oscuridad.